Música

Published on junio 29th, 2018 | by Isael Serra

Anal Cunt y las ironías de la muerte

Apenas el mes pasado mes de mayo se dio a conocer la noticia de la muerte accidental de Josh Martin,  guitarrista de la banda de culto de grind/noise americana Anal Cunt. Una muerte extraña sin duda, Martin cayó de unas escaleras eléctricas en un centro comercial, de una altura lo suficientemente considerable para morir. Al principio no se dieron muchos detalles del accidente, y se pidió respeto para el finado músico.

Sin embargo hay testigos del accidente que declaran que el hoy occiso estaba “jugando”-pendejeando- en el barandal de las escaleras, resbaló y cayó de espaldas hacia su muerte, golpeándose fatalmente la cabeza contra el suelo del centro comercial; incluso el hecho se dio a conocer en las noticias locales del pequeño Estado americano de Rhode Island, y no se sabía de quién se trataba, pronto en los foros dedicados al metal extremo se dio a conocer que un ex miembro de Anal Cunt había fallecido.

Claro que al no ser una banda mainstream muchos ni se enteraron, y es que Anal Cunt es una especie de “delicatesen” para los masoquistas sónicos, aquellos que ven en la música una experiencia “extramusical”. Donde muchos escucharían “puro ruidero”; para otros es un collage de sonidos que muestran  “el final de la música como la conocemos”; la esencia del grindcore. “Canciones” cortas, y mensajes contundentes, espasmódicos, crueles o de tragicomedia.

Respecto a la peculiar muerte de Josh Martin, las investigaciones señalan que el guitarrista no estaba “jugando” en el barandal de la escalera, si no que todo se trató de un accidente, también se descartó el caso de suicidio. Martin fue parte fundamental del proyecto/banda iconoclasta/adalides del ruido denominados como Anal Cunt. Se integró a la banda del vocalista Seth Putnam en el año de 1996 hasta el 2001; reintegrándose nuevamente al proyecto en el 2006 y hasta el 2011. Toda una vida.

Anal Cunt

Imagen vía https://pitchfork.com/

En ese periodo grabó algunos de los álbumes más emblemáticos de la banda under especialista en el ruido, tales como “It Just Gets Worse” o “40 More Reasons to Hate Us”.  Todos estos para el metalero sello americano de Relapse. Martin también tocaba en las bandas de “broma” Impaled Northern Moonforest –de black metal- y Adolf Satan. ¿Pero que es todo eso de Anal Cunt? ¿Banda de culto, en serio? Pues casi nada parece serio cuando se habla de esta banda.

Si nos ponemos a revisar en los “anales” del metal y el ruido underground saltan a la vista personajes irreverentes, iconoclastas y un poco salvajes, tales como GG Allin, The Mentors con El Duce, y en el caso que nos toca Seth Putman de Anal Cunt. No hubo personaje más bizarro, más humorístico, ni más irreverente en la escena del hardcore-grind, y por ende del Metal, como el  fallecido Seth Putnam (1968-2011) líder de la banda grind-noise-core de la banda llamada literalmente «coño anal».

Espasmos del coño anal

Después de haber tocado el bajo durante los 80’s con la banda thrash Executioner, Seth comenzó a dar lata con su proyecto ruidoso y cacofónico. Según el vocalista, el nombre de la banda surgió  a partir de una lista de palabras ofensivas, en la que «Anal Cunt» fue la combinación de palabras que le pareció tenía más gancho. La «banda»-que comenzó como una broma, y siempre con constantes cambios de alineación- demostró una sana irreverencia en una escena musical que en ocasiones pecaba de tomarse demasiado en serio -la escena hardcore/grindcore politizada-.

En lo musical -si es que se le puede llamar así- generaban un espasmo sónico inarmónico, incoherente para los no entrenados en la escena noise, aderezado con algo del hardcore de siempre y los gritos chillones y desesperados de Seth; el «fuerte» de los Anal Cunt, su toque: la música y la «imagen» de la banda hacían alarde -a manera de acto rebelde- de un humor bastante «geek», escatológico, «gringo», políticamente incorrecto; que de manera torcida hacía apología al mal gusto, a lo grotesco, al humor mongólico. Total, ya todas las atrocidades del ser humano habían sido exploradas en las aguas del hardcore y el grindcore (guerras, situaciones políticas, miseria, hambre, amenaza nuclear, explotación), era el turno de voltear las cosas y hacerlas cínicas, descaradas y de un humor negrísimo y bizarro.

En sí, la misma vida de Seth Putman se vio en muchas ocasiones acompañada de situaciones extremas y singular, aparte de liderar una odiosa banda de anti-música, conformada por «misfits» que rayaban a veces en lo amateur, Seth llevaba una vida muy al límite, donde el coqueteo con drogas duras era frecuente; se hizo amigo de conocidos rockstars como Phil Anselmo y el resto de los Pantera, C.O.C., Crowbar, EyeHateGod, etcétera, colaborando constantemente en los proyectos de sus amiguetes famosos.

Poco a poco los mismos Anal Cunt fueron labrando una reputación en el underground; y mediante insistecia del mismo Seth Putnam, consiguen un contrato con la disquera Relapse, luego de años de haber rechazado una propuesta de licencia por parte de Earache records para publicar en Europa sus primeras grabaciones; como quien dice, una «banda» -tan- disfuncional pudo llegar a su modo y con sus reglas al «Metal glóbal»-Sam Dunn dixit-.

Insultos para todos y la teoría de la justicia poética

Es entonces que la banda -al parecer siempre aburrida de lo estático- toma un nuevo «approach» en sus letras: el insulto a otras bandas y músicos en canciones como «Chris Barnes is gay»-insultando al legendario ex-vocalista de Cannibal Corpse-, o la explicita «Limp Bizkit think they’re Black, buy they’re just Gay». La banda ya había creado un nicho casi único en cuanto a títulos ofensivos y delirantes que recurrían sin empacho al uso de la homofobia, del sexismo, del insulto y de lo políticamente incorrecto, tanto así que la fuente parecía inagotable. Dejando un poco al descubierto lo castrante que resultaban las hipócritas correcciones políticas.

De esta forma consiguieron llamar un poco la atención; mientras, la banda parecía ser la encarnación del cliché equivocado del underground del metal extremo americano: poco conocidos, infravalorados, de música horrible y pobre, controversiales, escandalosos, y algo chafas. Pero al margen -detrás de las risas- de no saber que tanto todo lo relacionado con el grupo era una broma o un «banda en serio», su estilo de vida excesivo daba de que hablar; otra vez las drógas en el paquete del nihilismo punk, otros guerreros kamikaze que parecían seguir la huella de G.G. Allin.

El «aparente» desparpajo y exceso resultaron muy reales y le pasaron factura a Putnam, quién calló en estado de coma en 2004 a consecuencia de una sobredosis donde mezcló crack, cocaína, heroína, pastillas para dormir y alcohol. Muchos no sabían cómo encajar esta noticia, en el sentido de que Seth siempre se burlaba en sus canciones de todo y de todos -incluso de las personas con alguna discapacidad, y de los enfermos mentales-, muchos primero pensaron que era una broma más del vocalista; o si acaso, tal vez habría sido pura «justicia poética» por andar de mierda.

Lo que le pasó al hombre no era ninguna bromita, duró dos meses en estado de coma y tardó en recuperarse, quedando con serios daños en su sistema nervioso, con consecuencias como parálisis y trastornos síquicos. Tras sobreponerse a estos duros golpes Putnam vuelve a los escenarios con Anal Cunt y su «blur-core» brevísimo con letras obscenas/humorísticas. El 11 de Junio del 2011, Seth fue encontrado muerto, aparentemente la causa fue un ataque al corazón.

Como pasa en estos casos, ya dos piezas fundamentales están extintas, pensar en su música y en el uso constante de la ironía en su arte y en su vida, solo sugiere a dos tipos que amaban vivir, a su manera, apegados a la música, Seth y Josh, tipos entrañables porque no se tomaban tan en serio, y que nos enseñaban que también en la música se vale eso.

Muchos, con este estatus legendario que da el fanatismo casi necrófilo, recurrirán a su música, redescubriéndola; otros más lo nombran un «genio», un «pionero». Seth pensaría que todo eso es gay. Finalmente fue un tipo que supo -y se atrevió- a mezclar el humor con la música extrema, punk, metal, hardcore, grind-noise, etcétera y eso siempre será loable.

Portada vía: http://gritandokaos.blogspot.com/


About the Author

Isael Serra

Lic. en Derecho y en Admon de Empresas. Ha colaborado para el diario La Jornada en el rubro de periodismo rockero. Conductor del programa especializado "Estridencia" en radio por internet. Metalero/Rockero irredento.



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