Historia

Published on julio 6th, 2016 | by Esencia de Antes

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Madero, el Espiritista vs. el héroe de la historia oficial

“…cuando una historia mutilada o, digamos, quirúrgicamente mejorada, se repite y repite sin hacerse preguntas, empieza a ser una especie de mentira. La historia de la Revolución de 1910, que hace a un lado el espiritismo de Madero y la influencia de los teósofos y de otros en las esferas esotéricas norteamericanas y europeas del fin de siglo, es esa clase de mentira”
Catherine Mansell Mayo, “Odisea Metafísica hacia la Revolución Mexicana. Francisco I. Madero y su libro secreto, Manual Espírita”

Francisco I. Madero

Francisco I. Madero. Imagen cortesía de constitucionweb.blogspot.com

La sabiduría popular argumenta que «la Historia la escriben los ganadores» para explicarse muchos de los vacíos que existen en las crónicas oficiales que desde pequeños nos inculcan y que sirven, invariablemente, para fortalecer el sistema en el que nos desarrollamos, lo que deriva en que percibamos la realidad como un eterno contraste: es blanca o negra, con héroes o villanos, lógica o risible.

Un funcionalismo histórico que limita el desarrollo de las sociedades, pues al conocer sólo una parte de los sucesos somos más susceptibles a convertirnos en una masa deforme dispuesta a seguir a quien se autoproclame como el héroe capaz de librarnos de nuestros problemas cotidianos y de guiarnos a través de un sendero que siempre es el mismo, que siempre conduce a lo mismo, pero al desconocer el pasado somos incapaces de percatarnos que no vamos a ninguna parte.

A un nivel más profundo, hablamos de una pérdida de identidad y de la ruptura del vínculo fundamental con la naturaleza, lo cual no tiene nada que ver con la acepción “hippie” que pudiera darse en un primer momento, sino que un individuo desconectado de sus raíces es altamente maleable pues vive buscando eso que le dé sentido a su existencia y que al no reconocerse como parte de nada es propenso a la destrucción de su entorno pues no le significa nada o que no le significa tanto como los fenómenos artificiales que le enajenan.

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Imagen cortesía de www.proyecto40.com

En este sentido, todo aquello que no se encuentre dentro de la lógica establecida por la “verdad histórica”es prácticamente descartable o en el peor de los casos, es convertido en una sátira encaminada a ridiculizar a quien se atreva a mirar más allá de lo escrito con la sangre de los héroes: pensar que los mayas tenían un conocimiento avanzado del universo es ridículo, que algún explorador nórdico llegó antes que los españoles a América es descabellado, cuestionar la buena voluntad de los frailes que “civilizaron” en nombre de Dios a los nativos es impensable, que la percepción mágica de nuestros antepasados tuviera un sentido que los acercaba a un conocimiento que hoy casi está perdido es risible y que exista algo más allá de nuestra realidad es una locura.

Sin embargo, esa “otra Historia”, la de los perdedores, la de los bufones, la de los locos, está ahí esperando a ser releída, reinterpretada e incorporada a lo que sabemos para tener una visión total de los hechos y así poder decidir si queremos seguir siguiendo al líder o buscar eso que se encuentra detrás del muro del escarnio.

Nuestro país está lleno de esas historias que reposan en el fondo de los archiveros olvidados y que cuando se mencionan sólo es para dejar claro que son completamente irracionales e irrelevantes para el sano avance de la sociedad moderna, pero algunas de ellas son sumamente importantes pues muestran a los personajes históricos en su faceta más humana y los despojan del manto dorado con el que permanecían cubiertos para dejar a la vista que ellos también buscaban algo y que esa búsqueda personal pudo haber sido el detonante de eventos que marcaron el rumbo de México.

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Madero caminando por las calles de la Ciudad de México previo a la Decena Trágica. Imagen cortesía de news.urban360.com.mx

Francisco Ignacio Madero González fue un empresario y político mexicano que se opuso férreamente al gobierno del entonces presidente Porfirio Díaz, por lo que se le considera como el precursor de la Revolución Mexicana, esto no quiere decir que fuera su arquitecto ya que el descontento social se venía gestando desde mucho antes, pero su Plan de San Luis fue la mecha que detonó el movimiento armado el 20 de noviembre de 1910 y que terminó llevándolo a la Presidencia de la República durante un año, antes de que fuera asesinado por simpatizantes de Victoriano Huerta durante la llamada Decena Trágica.

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Madero

Portada del Manual Espiritista. Imagen tomada de www.wikimexico.com

Eso es lo que nos cuenta la versión oficial, pero Madero tenía otra faceta menos enaltecida y de la que actualmente (en plena era de la información) poco se sabe, pues de ella solamente se habla en ciertos círculos que aún conservan parte de esa memoria histórica pero que nunca pasará de ser una leyenda urbana porque sí se aceptara como verídica afectaría por completo el concepto que se tiene del personaje y eso haría tambalear la verdad histórica: Francisco Ignacio Madero González era un creyente y fiel seguidor del espiritismo, de hecho durante su vida compiló una de las bibliotecas más impresionantes dedicadas a este tema y en 1909 escribió un libro llamado “Manual Espírita” bajo el seudónimo de Bhima con el que pretendía divulgar esta forma de entender la realidad entre los libre pensadores mexicanos, como deja claro al inicio de la obra: “El autor dedica este modesto trabajo a tos nobles y grandes espíritus que lo han sacado de las tinieblas de la ignorancia, que han abierto ante sus ojos esplendorosos y vastos horizontes; y han hecho que su corazón, antes frío por el egoísmo, palpite ante las miserias de la humanidad. A estos nobles sentimientos, inspirados por seres tan elevados, debe el autor el deseo de divulgar la luz y el consuelo que encierra la doctrina espírita. Para satisfacer tal deseo, y sostenido siempre por sus invisibles amigos, ha escrito este manual. ¡Que lleve luz a las conciencias; paz y tranquilidad a los corazones; que sirva para enjugar muchas lágrimas, para guiar muchas almas por el sendero del bien, y los deseos del autor estarán satisfechos!”.

Madero era considerado como un “médium escritor”, el que bajo la influencia de uno o varios espíritus redacta textos de los que el anfitrión no tiene mayor conocimiento y que suelen contener mensajes crípticos y premonitorios, por lo que la escritora Catherine Mansell Mayo, autora del que probablemente sea el libro más completo sobre el tema,“Odisea Metafísica hacia la Revolución Mexicana. Francisco I. Madero y su libro secreto, Manual Espírita”(Literal Publishing), plantea que la idea del movimiento revolucionario y del Plan de San Luis nacieron en una de estas sesiones, en la que voces del más allá le ordenaron a Madero levantarse en contra de Díaz e incluso le proporcionaron la fecha en que debía hacerlo, lo cual vendría a resignificar este momento histórico así como todo lo que vino después pues reivindicaría el poder, la trascendencia y sabiduría de una cosmovisión que hoy se toma como una broma, pero que como deja claro Mansell Mayo esta en raizada en nuestros orígenes más remotos.

Madero

E14071012. Fotografía. Revolución. Francisco I Madero. La exposición “Hugo Brehme y la Revolución Mexicana” llegará al museo Franz Mayer de esta capital en agosto próximo. Se trata de una muestra con las mejores imágenes del fotógrafo alemán, naturalizado mexicano y considerado el mejor fotógrafo del movimiento revolucionario. En la imagen Francisco I. Madero con Sara Pérez, su esposa, en un banquete en 1912. RML. Foto: Agencia EL UNIVERSAL/ Especial / Mexico antiguo.

La realidad y la fantasía no son opuestos irreconciliables son parte de lo que somos, están apenas separadas por lógica moderna que nos exige tener una explicación para todo, de controlarlo todo, pero quizá la mejor manera de encontrar nuestro propio camino sea dejar de buscar explicaciones y aceptar que hay cosas que están más allá de nosotros, que somos demasiado pequeños para asimilar la relación entre opuestos, en ese abandono puede estar la llave para acceder a ideas que nos ayuden a mejorar nuestro entorno ya que al dejar de seguir al héroe podríamos darle una vuelta a la decadencia que traemos pegada o a reencontrarnos con los espíritus del pasado que seguramente tienen un mensaje revolucionario para nosotros.

Texto: Luis Fernando Reyes Ramírez
Portada: Taringa

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