Literatura

Published on septiembre 19th, 2016 | by Esencia de Antes

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La novela negra y el México contemporáneo

Hace unas semanas, cuando hablé de “Carne de ataúd” de Bernardo Esquinca, señalé la sinergia que existe entre la novela negra y la realidad nacional, de cómo se complementan y como han ido desarrollándose de una manera simbiótica, en una dinámica tal que a veces es imposible distinguir la línea que separa a la ficción de lo que pasa en nuestro país.

No se trata sólo los protagonistas de las novelas sean tipos endurecidos por la tragedia y la corrupción de su entorno o de que este entorno en sí mismo se convierta en un personaje más de la historia, se trata de la decadencia humana presente en cada párrafo y que es precisamente la que vemos todos los días en las calles, que toma forma en los medios de comunicación y que se nos entrega como notas rojas en las que los asesinatos, la lucha de poder y la traición son algo cotidiano.

novela negra

Imagen cortesía de www.todoereaders.com

Con esto no estoy asegurando que la corrosión de tejido social sea algo exclusivo de México, sólo señalo como Jorge Ibargüengoitia o Paco Ignacio Taibo II (entre otros) han adaptado este género al México contemporáneo, lo cual ha sido un gran acierto pues cualquier connacional puede sentirse identificado con sus libros, como si se estuviera leyendo un periódico, escuchando una nota o viendo las noticias de la noche.

Aunque quizá por eso mismo la novela negra, que fue definida como tal (más concretamente “Noir”) en 1950 por Raymond Chandler, siga siendo considerándose como un género menor pues parece ser sólo una copia de lo que pasa en las calles, pero a diferencia de lo meramente periodístico, la novela negra se centra en las personas, en su lucha personal por no sucumbir ante la podredumbre endémica o de como aquellos que la han abrazado son los que ostentan el poder, sometiendo constantemente a los primeros, este tipo de novelas pues, le da una cara, un nombre y una razón a las cifras que vemos en las noticias por lo que llevan al lector a preguntarse en donde está parado.

Lo que se redondea a la perfección, pues al final estas obras no se tratan de héroes o villanos, sino de personas comunes que hacen lo mejor que pueden, con lo que tienen, para sobrevivir ante el peso de un sistema corrupto, vamos, lo que tenemos que enfrentar todos los días desde nuestra trinchera.

Como es lógico, la novela negra mexicana ha evolucionado y se ha dividido en dos vertientes: aquella que se entremezcla con elementos fantásticos, que van desde sucesos paranormales hasta dioses prehispánicos, lo cual añade una nueva dimensión a las obras pues no sólo se fundamentan en la realidad nacional sino en el pensamiento mágico del mexicano, mismas que han sido trabajadas por el mismo Esquinca en su saga Casasola o por Armando Vega-Gil en “Picnic en la fosa común”, y por otra parte, se tenemos a la cada vez más popular narco novela que ha sido impulsada principalmente por el trabajo de Elmer Mendoza que ha influido no solamente en “La Reina del Sur” de Arturo Pérez-Reverte sino en toda una nueva camada de escritores que han encontrado en la escritura un medio para comprender y explicar la realidad nacional, como Bernardo Fernández (BEF) o Irving Gibrán Valle que ganó la primera edición del Premio de Novela Juvenil Universo de Letras con “Eros entre balas”.

Novela negra

Imagen vía de www.pinterest.com

En este sentido, ya no hablamos de una narrativa policiaca per se cómo la concebía en 1946 Antonio Helú en su “Selecciones Policiacas y de Misterio” o como lo hacía Rodolfo Usigli, Rafael Bernal y Enrique F. Gual, pues ya no se trata meramente de policías contra delincuentes, actualmente en la novela negra podemos encontrar también, periodistas fracasados que buscan en donde nadie había visto, servidores públicos grises, políticos sedientos de poder, arqueólogos locos o narcos que buscan redimirse que no siempre buscan la justicia.

La novela negra en México ha encontrado un suelo fértil así como un clima propicio para crecer fuerte a través de lo cotidiano, por lo que conocerla es un ejercicio que nos ayuda a resignificar nuestra realidad, más allá de las agendas mediáticas y así, crearnos un panorama más amplio que nos permita trascender a los buenos o a los malos y, quizá hasta entender la decadencia nacional.

Novela Negra

Imagen cortesía de loslibrosdedanae.blogspot.com

Finalmente, les dejo 5 textos que pueden leer si les interesa adentrase en la novela negra, puedes conseguirlas en amazon.com.mx dando clic en el nombre:

  1. La cabeza de la hidra” de Carlos Fuentes: una obra de espionaje y de traiciones que tienen como objetivo apoderarse el petróleo nacional. Extrañamente atemporal y llena de datos interesantes.
  2. Dos crímenes” de Jorge Ibargüengoitia: novela que tiene como contexto aun México en el que las ideologías de izquierda era prácticamente un crimen lo que da pie a una trama que deja al descubierto la corrupción de las autoridades, los intereses económicos de unos cuantos así como una serie de intrigas familiares.
  3. El complot mongol” de Rafael Bernal: un pistolero encargado de hacer los trabajos sucios de los políticos nacionales se ve envuelto en una conspiración internacional que tiene su origen en la China comunista.
  4. Balas de plata” de Elmer Mendoza: Primera parte de la saga del “Zurdo” Mendienta, un agente quebrado por el peso de la realidad, que decide adentrase a investigar un caso que nadie más quiere porque sabe que ya no tiene nada que perder.
  5. “La octava plaga” de Bernardo Esquinca: Capitulo inicial de las andanzas del periodista Casasola quien se encuentra de frente con la “asesina de los moteles” pero sobretodo con los misterios que subyacen debajo de cotidiano y de la sanidad mental.

Texto: Luis Fernando Reyes Ramírez
Portada: www.libreriale.es

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