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Published on julio 6th, 2018 | by Isael Serra

El retorno de Cenotaph, la leyenda mexicana del Death Metal

A finales de los años 80, en el entonces D.F., comenzaron a surgir bandas en concordancia con el fenómeno underground del momento: el Death Metal. Entre las más recordadas por su calidad y propuesta está Cenotaph. Era una época en que mucho de la movida under se apoyaba en el tape trading, así como a través de fanzines, y en algunas revistas de hard rock que hablaban ocasional y brevemente de las bandas pioneras del género, como Morbid Angel o Death; aunque casi siempre denostándolos y otorgándoles bajas calificaciones en sus reseñas. La escena de nuestro país en ese entonces seguía muy en la inercia del thrash metal y el heavy metal, así que los pocos grupos de death que había eran considerados como una curiosidad o incluso como propuestas “anti musicales”. Había muchos prejuicios aún.

Escuchabas a los más veteranos decir que el sonido del death metal ya era el colmo del sin sentido. Decían que era repetitivo, monótono, sin muchas variantes, aunque su principal queja eran las voces guturales ininteligibles, y que los temas que abordaba eran absurdos. Básicamente sostenían que no había musicalidad en nuestro amado Death Metal. Pero, como gritara Alex Lora en su juventud, “pobres de los viejos, ellos no nos pueden entender”. El tiempo los puso en su lugar. A principios de los años 90 el demoledor sonido del death metal reinaba, y las bandas de thrash y heavy metal tradicionales pronto quedaron un poco rezagadas.

Así funcionaba el metal extremo, en cuestión de meses llegaba una banda aún más brutal que la anterior y todos tomaban nota, y de repente Slayer ya no era tan brutal y Napalm Death sonaba más a death metal que a grindcore. El mundo -NWO- se hacía más aciago, poco empático y agresivo; y la música, en consecuencia, también. Dentro de dicha escena de la capital mexicana, surgió Damned Cross (el proto-Cenotaph), una banda de un sonido agresivo -para su época-, ejecutantes de un verdadero metal extremo que sorprendía a propios y extraños. Sus dos demos – “Soldiers of Wotan” y “Excretion of Infected Corpses”- circulaban de mano en mano entre sus amigos y conocidos.

Pero llegaron los cambios de alineación y entonces la banda decide irse por terrenos aún más brutales, y cambiar de nombre por el que ahora asociamos con la pura esencia del death mexicano old school: Cenotaph, cuyo significado se refiere a un monumento funerario en honor de una o varias personas cuyos restos no están contenidos en dicha obra funeraria; los cenotafios son monumentos comúnmente dedicados a personas fallecidas en una guerra. Por cierto, el nombre, como suele suceder en el mundillo del metal, también es compartido por bandas metaleras de diversos países; pero creo que “los nuestros” son los más famosos.

Aquí cabe aclarar que los miembros de Cenotaph eran unos verdaderos entendidos y coleccionistas del movimiento underground de metal extremo. Sabían perfectamente lo que sucedía a nivel mundial y eso se notaba en su música; eso los puso a la vanguardia, pasos adelante de muchas bandas que seguían tratando de asimilar los sonidos del thrash o del heavy metal en nuestro país.

Llegaban los cambios y la consolidación de una escena bastante interesante y que aún hoy en día despierta curiosidad a nivel mundial, el death metal mexicano de principios de los años 90, con bandas como Acrostic, Toxodeth, Tormentor/Shub Niggurath, Necrophiliac, Deus Mortis, Noctambulism, Deadly Dark, Dark Half, Tenebrarum, Mortuary, R’lyeh, Bloodsoaked, Blackthorn, Pyphomgertum, Allusion, Crossing Death, Beltane, Ripping Flesh, Agony Lords, Sarcastic, etc.

El primer golpe de Cenotaph vino en forma del demo “Rise of Excruciation” de 1990, un real putazo sónico en ese momento. Death Metal primitivo y sin compromisos. Ahora que escucho mi copia de Dahmer Records comprendo un poco porque varios metaleros tradicionales de la época se espantaban de estos crudos sonidos. No había contemplación para los oídos poco entrenados en este ruido. La banda logró llamar la atención de los metalheads metidos en este rollo, aunque hasta ese momento seguían moviéndose en el verdadero subterráneo.

Cenotaph ‎– Rise Of Excruciation. Imagen vía: https://www.discogs.com

Con su siguiente grabación, el EP Tenebrous Aparition -de tan solo dos canciones- dan forma a todo su concepto, death metal que combinaba hábilmente las influencias tanto europeas como americanas del género. Este sonido se redondearía en su primer LP, el legendario The Gloomy Reflections of our Hidden Sorrows (1992). En este disco Cenotaph dejaba de lado las temáticas cliché del género -sangre, tripas y monstruos- para adentrarse en otras más maduras, ambientes depresivos, muy influenciados por bandas suecas y finlandesas que combinaban cierta melodía entre la brutalidad de su música, como Demigod -Finlandía- o los primeros Dark Tranquility. Un sonido, hasta ese momento, especial y característico de nuestra zona, y que terminó influenciando a bandas de otros países como Incantation, Funebre -Finlandia-, Mangled -Holanda-, Malignancy, quienes se han declarado fans de los primeros Cenotaph.

En “The Gloomy Reflections…” las letras versan sobre conceptos cósmicos e introspectivos -como el título sugiere-, algo que en esa época resultaba novedoso. Destacan los riffs escabrosos, densos, con partes más lentas de lo común para el death metal, combinados con tiempos rápidos, y la voz profunda y cavernosa de Daniel Corchado. La canción “Tenebrous Apparitions” es como un himno de Cenotaph, que aparece en este disco y que era muy solicitada cuando tocaban en vivo. Muchos no asimilaron estas combinaciones e influencias del disco hasta tiempo después. Esta obra definitivamente consolidó a la banda no solo en nuestro país, sino a nivel mundial, y a la fecha es referencia del death metal mexicano.

Su siguiente álbum llegó hasta 1994,  ya sin Daniel Corchado en la voz y el bajo, la obra se llamó Ride the Black Oceans, y sorprendió al público aficionado al under por su dirección aún más melódica, en la vena de bandas suecas como los primeros At the Gates, Dissection, Liars in Wait o Sacramentum; sin duda esta banda siempre veía hacia el futuro. El toque de clase y elegancia death metalera lo da el guitarrista Julio Viterbo de Shub Niggurath y luego The Chasm. Cabe mencionar la ejecución en la batería del buen Oscar Clorio. Mucha de la magia de Cenotaph recae en la buena ejecución de cada uno de sus integrantes y en sus ideas de composición; no eran unos simples improvisados que se subían a hacer rudo como muchos de sus contemporáneos.

La banda nos legó otra magna obra en forma de death metal técnico, Epic Rites de 1996, un disco que llevó a la perfección el sonido de Cenotaph. Ya no era solo brutalidad, sino que la combinaban con introspección y exploración de sonidos. El filo “Gothenburg” se hace otra vez presente; pero a manera de inspiración, ya que la banda tiene un sonido propio e interesante. Metían melodías en las guitarras; pero no en exceso, sin sonar blandos o a copia. Definitivamente una banda original, “avant garde”, y que se salía del cliché tradicional en el que tantas otras bandas del genero caían. Cenotaph nunca fue una banda del montón. Su epitafio fue el disco Saga Bélica (2002).

El proyecto del vocalista original Daniel Corchado, The Chasm, despegó y ofreció al mundo sonidos ritualisticos y “bizzarros” fuertemente arraigados en la imaginaria precolombina; y en cierta medida Corchado y su banda ensombrecieron el impacto del último disco de Cenotaph, pues las comparaciones entre las dos agrupaciones surgieron de inmediato. Lo que siguió fue el fin de la banda creadora de “Tenebrous Aparition”, y los recuerdos de los fans.

Hasta que… El ex guitarrista de Cenotaph y de The Chasm, Julio Viterbo anunció recientemente a través de su Facebook que se encuentra trabajando en su nueva banda Heavens Decay, y ¡En un show de reunión de Cenotaph! Mismo que la banda confirmó también en su cuenta de Facebook, así que sí, la leyenda continua, la banda vuelve a cabalgar en los océanos negros y habrá de estar pendientes de dicho show, porque Only Death is real!

Portada: Facebook oficial de la banda


About the Author

Isael Serra

Lic. en Derecho y en Admon de Empresas. Ha colaborado para el diario La Jornada en el rubro de periodismo rockero. Conductor del programa especializado "Estridencia" en radio por internet. Metalero/Rockero irredento.



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