Música

Published on febrero 28th, 2021 | by Isael Serra

La caída de Marilyn Manson y los mecanismos del shock rock

Luego de que la actriz Evan Rachel Wood alzó la voz y denunció abusos por parte de su ex pareja, el cantante Brian Warner-alias Marilyn Manson-, se destapó la cloaca y varios personajes públicos señalaron que ellos ya antes habían advertido acerca de las actitudes del “Reverendo”. Esto luego de que muchos fans desestimaron lo dicho por la parte afectada -Evan Rachel Wood-, con argumentos simplistas como “¿porque esperó años en denunciarlo?” o el pueril, “lo hace para colgarse de la fama de…”. Como si Manson fuera una especie de artista impoluto alejado de los escándalos, cuando siempre ha sido lo contrario.

Desde la estrella para adultos, Jena Jameson, también ex pareja del cantante, hasta el mismísimo Trent Reznor, quien colaboró en los inicios de la carrera de Manson y compañía, todos estaban de acuerdo en algo: Mr. Manson abusaba de su estatus de rock star para llevar a cabo sus aberrantes fantasías sexuales. No era un secreto. E incluso este se regodeaba en entrevistas acerca de ello, soltando escabrosos detalles como si fuera cualquier cosa. Claro que siempre es difícil separar al personaje del ser humano. Y muchos de quienes leían estas entrevistas creían que todo era parte del “dope show” de la banda. Tal vez esta cortina, esta amalgama de fantasía y realidad para generar escándalos, inherente en el shock rock, fue la que permitió que Manson se saliera con la suya durante años.

La semana pasada, una nueva acusación en contra de Marilyn Manson se sumó a la lista: la actriz británica Esmé Bianco, más conocida por su participación en la serie Game of Thrones, denunció que Manson la acosaba, y que ejerció violencia física y sexual en contra de ella. Una vez más se repite la historia de la chica joven que era fan y que se vio seducida por el estilo de vida y la fama de Manson. “No es un artista incomprendido. Se merece estar tras las rejas por el resto de su vida”, señaló. La lista de personas acusando a Manson se está haciendo extensa, tanto que la disquera Loma Vista Recordings, dio por terminada su relación laboral con el cantante, quien apenas en Septiembre del año pasado sacó el disco We are chaos.

El artista elocuente que hace años venció con argumentos el escándalo que lo ligaba a los asesinatos de Colombine, ahora no se expresaba como antes. Guardó silencio unos días, y solo cuando la presión fue mucha, rechazó las denuncias y afirmó que se trataban de relaciones consensuales, con compañeras “de ideas afines»; este mensaje lo publicó escuetamente en su Instagram. Y hasta el momento ya no ha dicho nada más al respecto. Incluso la policía fue a buscarlo a su casa pues no se sabía nada de él, preocupados porque el errático cantante pudiera hacer algo que atentara contra su vida-eso fue lo que dijo la policía-. No ha habido un juicio formal y por lo tanto no hay cargos para arrestarlo. Mientras, Manson permanece aislado, incomunicado, sumido en su mundo. Una reacción muy diferente de alguien que se alimentaba de escándalo y que siempre tenía una respuesta ingeniosa para todo.

Evan Rachel Wood era una adolescente cuando conoció a Manson, y habla del “groomin” a la que fue sometida por el cantante, esto es una forma de acoso y abuso sexual donde el adulto se gana poco a poco la confianza de una menor impresionable e inexperta. Mientras que Esmé Bianco, ya con 26 años y una carrera de actriz, entró directamente al mundo de abusos de MM creyendo que iba a trabajar con su ídolo de la adolescencia. Por supuesto que las afectadas se vieron deslumbradas por la estrella de rock irreverente, “cool” e influyente. Manson se portaba con ellas amable al principio, paternalista y casi como un guía espiritual que las protegía y les mostraba un mundo fascinante. Las llevaba a sus giras, y es ahí donde múltiples testigos vieron las técnicas de manipulación de Marilyn Manson, las presionaba a hacer cosas cada vez más comprometedoras. Tarde se dieron cuenta que en lugar de protegerlas y de ser un mentor, las aislaba de todo y las chantajeaba. Lo cosa se pone más turbia cuando las afectadas mencionan situaciones de violencia, de presión para realizar actividades sadomasoquistas, y luego el chantaje, donde “el Reverendo” Manson las amenazaba con dañarlas a ellas y a sus familias en caso de que contaran algo. Evan incluso menciona que creía seriamente en estas amenazas y le temía a Manson, pues ella dice que el vocalista estaba ligado con gente mafiosa. Sumado a todo esto, se menciona que Manson obligaba a sus parejas a consumir drogas.

Marilyn Manson y Evan Rachel Wood

Por su parte Esmé Bianco conoció a Manson, a través de Dita von Teese-ex esposa del cantante- pues ambas eran artistas de burlesque. Luego Manson la llamó para que protagonizara el video de I Want To Kill You Like They Do in the Movies del disco del 2009 The High End of Low. Un álbum que, ya a la luz de estas recientes acusaciones, resulta chocante, pues al leer algunas de las letras estas narran el tipo de relación que tenía con la entonces adolescente Evan Rachel Wood. Durante la supuesta filmación de dicho video, a decir de Esmé Bianco, las fronteras entre el arte y la realidad se borraron, pues para filmarlo Bianco pasó tres días en la casa del cantante, usando solo lencería, casi sin poder dormir, mientras Manson le daba cocaína en lugar de comida, y este grababa todo con una cámara digital portátil para “darle realismo” al video. En determinado momento Manson arrojó la cámara y se tornó violento, amarrando a Bianco con cables, para luego darle latigazos, y usar contra su voluntad un juguete sexual eléctrico llamado Violet Wand-varita violeta-; mismo artilugio “de tortura” que usaba con su otra víctima, Wood. En ese momento Bianco estaba aterrada, pero se calmó repitiéndose a sí misma que todo se trataba de un acto teatral típico de Manson, y que el resultado sería un video artístico y rompedor. Definitivamente ya no se trataba solo de un video. De regreso a su casa en Londres, con heridas y moretones, Bianco lloró durante el vuelo, y posteriormente no le habló a nadie acerca de lo que había pasado, avergonzada. A pesar de ser una artista del burlesque, donde simular actos sadomasoquistas suelen ser parte del juego, nunca hubo un acuerdo previo para que Manson llevara todo a ese límite. Durante días Manson se negó a enviarle a Bianco avances o escenas de lo grabado, y el video en cuestión nunca salió a la luz; pero siguió manipulando a Bianco con la promesa de que ella protagonizaría una película en la que Manson estaba trabajando. Así la convenció de que se fuera a vivir con él a su casa de Los Angeles, y ahí vivió en carne propia el estilo de vida del cantante, donde las drogas, las excentricidades y la manipulación psicológica eran constantes.

La línea entre el personaje Marilyn Manson y el artista Brian Warner se estaba difuminando, y en discos como el citado The High End of Low escuchábamos a un Manson bastante pirado, y ya lejos del discurso inteligente y provocador de obras clásicas como Antichrist Superstar o Mechanical Animals, las cuales emulaban sónicamente ambientes surrealistas y caóticos como los evocados por cineastas como David Lynch o Alejandro Jodorowsky, y donde jugaba con lo decadente, lo mórbido y lo grotesco. Pero luego la decadencia llegó realmente, y el Marilyn Manson de discos como Born Villian-2012- o The Pale Emperor-2015- ya eran descarados y autocomplacientes. Mientras que en sus respectivas giras el cantante se veía abotagado y esforzándose por respirar. En México recordamos su presentación en el Knotfest de 2016, donde al bajar del escenario para interactuar con el público se tropezó y cayó. Esto provocó que se descubriera que en ciertos momentos usaba pistas de su voz, pues en ya en suelo se seguía escuchando su voz como si nada. Manson ya era una caricatura de sí mismo, una burla. Daba show; pero ya no era uno tan bueno.

Luego de estas acusaciones, uno esperaría una especie de boicot a la música de Manson; pero no, resulta que sus ventas digitales aumentaron un 40%; eso sí, el sencillo de su último disco Don’t Chase The Dead ha descendido en la lista de Mainstream Rock Airplay de Billboard. Y tanto la serie American Gods, como Creepshow ya eliminaron escenas donde aparecía MM.  

Tras años de esta pantomima musical, donde todo se justificaba en nombre del arte, y donde como un maestro utilizaba los consabidos mecanismos del shock rock, Mr. Manson se escudaba, viviendo la vida de rock star por todo lo alto-aunque levara años sin ser relevante-, haciendo del escándalo su modus vivendi, pues a las estrellas de rock, la sociedad les perdona casi todo. Ahora, dados los hechos recientes, al parecer contemplamos la caída de otra figura emblemática, independientemente de si te gusta su música o no. Mucho se ha hablado de la llamada “cultura de la cancelación”, no es cancelación al artista cuando en realidad se trata de asumir las consecuencias de sus actos. Las víctimas decidieron ya no callar más. Y ante las graves acusaciones no hay justificación que valga.


About the Author

Isael Serra

Lic. en Derecho y en Admon de Empresas. Ha colaborado para el diario La Jornada en el rubro de periodismo rockero. Conductor del programa especializado "Estridencia" en radio por internet. Metalero/Rockero irredento.



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