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Published on junio 29th, 2018 | by Isael Serra

Respect: El adiós a Vinnie Paul

El pasado viernes 22 de Junio el mundo del rock y del metal se conmocionó ante la noticia del fallecimiento del baterista Vinnie Paul (Ex-Pantera, Damageplan, Hellyeah, Rebel Meets Rebel). Vincent Paul Abbott de 54 años fue encontrado muerto en la habitación principal de su casa en Las Vegas.

Al principio no se dieron muchos datos de la causa de su muerte y la familia y amigos cercanos pidieron a los fanáticos e interesados “respeto” a su duelo no esparciendo rumores falsos. Al parecer se trató de un ataque al corazón. Una desgracia más en el universo Pantera, después del asesinato -en pleno escenario- del guitarrista Dimebag Darrell en el año 2004.

La figura del buen Vinnie era la de un tipo apasionado de la vida y de la música, comprometido a fondo con su desempeño en la batería: cualquiera que haya visto a Pantera en vivo no puede negar el “punch” que el fornido baterista le imprimía a las actuaciones, era el sólido y confiable ritmo que mantenía unida a la banda.

Pantera en México

Para los aficionados mexicanos quedan en la memoria las cuatro ocasiones en que Pantera se presentó en nuestro país: la primera vez en 1997 abriéndole a KISS -en su gira de reunión y de regreso al maquillaje- impresionando gratamente al público que se congregó esa noche en el Palacio de los Deportes. Eran la banda de metal “del momento” en la reunión/evento del momento.

Luego, ante el éxito obtenido, regresaron ese mismo año ahora como “headliners” al mismo recinto, con Anthrax como teloneros de lujo, en una noche inolvidable por el potente sonido -cosa rara en el Palacio- y un ambiente irrepetible en las gradas, entre caótico y festivo. Pero sin duda la más memorable actuación de la banda en México sucedió el 30 de abril de 1999: En pleno día del niño, Metallica se presentó con su gira “Garage Inc.” en el Foro Sol -Autódromo Hermanos Rodríguez- con Pantera y Monster Magnet como abridores.

Acostumbrados como público a que los eventos comenzaban más tarde de la hora señalada, o atrapados por el tráfico de un día lluvioso, muchos se perdieron la actuación de Monster Magnet quienes venían con toda la inercia y el poder de su disco “Powertrip”. Fue el caso de mis amigos y yo, por más que intentamos llegar temprano a lugar, escuchamos a lo lejos las canciones de la banda “stoner” mientras accedíamos desesperadamente al gigantesco Foro Sol.

Vinnie Paul

Imagen vía http://metalgravemexico.blogspot.com

Cuando por fin pudimos entrar, Monster Magnet tocaba las últimas notas de un set corto, lo cual resultó algo frustrante. La audiencia aún era escasa para el tamaño de esa explanada. Poco a poco la gente fue llegando a pesar de la lluvia y el desorden para poder acceder a cada una de las secciones delimitadas. Algo incongruente en los conciertos de ese lugar es que, no solo se dividían en zonas -como ahora-, sino que, hasta ese momento, dichas zonas “preferentes” contaban con sillas numeradas, y los miembros de seguridad conminaban a la gente a permanecer sentaditos en sus lugares sin causar mucho alboroto.

Vinnie Paul

Imagen vía http://metalgravemexico.blogspot.com/

Pues en cuanto Pantera se adueñó del escenario y Phil Anselmo dio una señal con la mano todo eso de poner sillitas se fue al carajo. Simplemente para Anselmo eso de tener sillas en uno de sus conciertos no tenía sentido, así que, obedientemente, los fans del frente comenzaron a levantar las sillas de plástico que estaban unidas entre sí por cadenas y a lanzarlas hacia atrás. Las filas de sillas volaban por encima de nuestras cabezas mientras Pantera destrozaba nuestros tímpanos con sus riffs y tamborazos.

El soundtrack perfecto para el caos y el desahogo juvenil con un público enardecido por los riffs de Dimebag y los sonoros batacazos de un Vinnie Paul en todo su esplendor. Lo que siguió fue que la gente de las gradas se “descolgó” de sus lugares para acceder a la explanada y entre todos, sin ninguna dificultad, derribamos las precarias cercas que dividían las zonas. Era una zona de guerra ahora, era un espacio conquistado a punta de mosh, ya no había “preferentes”. Todos invadimos el frente del escenario, y la gente continuaba llegando.

Cabe aclara que las sillas si resultaron bastante peligrosas, con las punteadas patas de acero muchos resultaron lesionados. Me tocó ver a una chica con sangre en la cabeza, pero que continuó todo el concierto pegada a las vallas de seguridad del frente para no perderse el show, y hubo varios casos similares.

La locura estaba en el ambiente y ya cuando salió Metallica fue el a acabose, pues los ánimos estaban en su punto. Para mí fue impresionante ver a Pantera y a Metallica tan de cerca -y por el precio de un boleto regular-. Pantera tocó una vez más en nuestro país, por última ocasión en el año 2000,  al lado de la banda de Puerto Rico, Puya y los “siniestros” Type O Negative. Se supone que vendrían con Slipknot, pero estos cancelaron de último momento. Otra noche brutal donde Vinnie sonó contundente.

Los humildes comienzos

Fuera de los escenarios, el comportamiento de Vinnie Paul era el de un tipo afable, bonachón, alguien que sin duda estaba “viviendo el sueño” de tocar en una de las bandas de metal más populares de su era, y que sin embargo se mantenía sencillo y se divertía; todo esto tiene un porque, pues Pantera, la banda de su vida, fue un proyecto que llevó a cabo con su hermano Dimebag desde sus épocas de adolescentes. Un proyecto que sorteó los vaivenes de la industria y el cambio de “modas” en el rock/metal durante los años 80.

Al comienzo, el mundo de los hermanitos Abott -“Diamond Darrel” y Vinnie Paul- giraba en torno a las bandas de rock Van Halen y KISS, los dos soñaban con ser como los ídolos rockers que adornaban los posters de su habitación. Ensayaban todo el tiempo y componían canciones con títulos tan ridículos como “Ride my Rocket” o “Tell Me if you Want It” -no olvidemos que eran solo adolescentes-, y en esta temática grabaron su primer disco con ayuda del estudio de grabación de su padre -un músico y productor de country- el kitsch “Metal Magic”.

La banda no giraba mucho; pero hacían shows en su estado natal constantemente, donde tocaban muchos covers de las bandas “hair metal” del momento, como Ratt o Mötley Crüe. Sin duda los primero cuatro discos de Pantera no son lo que algún fan del “Vulgar Display of Power” esperaría. Hard Rock al puro estilo de los 80’s, con estética glam, era la música que más les acomodaba a los hermanos texanos. Pero incluso en esa etapa, y con todos los pastiches hardrockeros encima, se puede notar la técnica tanto del joven “Diamond Darrel”, como de la batería de Vinnie Paul.

Musicalmente no hacían nada extraordinario, pero algo brillaba, algo del talento se notaba. En estos primeros discos auto-producidos no había agresividad ni sonidos thrash o hardcore, los cuales parecen haber llegado con la inclusión de Phil Anselmo a sus filas. El mismo Anselmo cuenta que antes de entrar a Pantera él ya era un rabioso fan de los sonidos más underground del thrash gringo y alemán, además del hardcore de unos Black Flag o de Discharge -es obvia la influencia de Hery Rollins en la imagen y actitud de Anselmo- , y que antes de entrar a grabar con los hermanos Abbott y con el bajista Rex, se sentó a discutir muy seriamente acerca del futuro y el enfoque del grupo.

De ahí nació el álbumPower Metal (1988), el verdadero “renacimiento” de la banda, con Anselmo al frente. Era solo un paso más hacia el éxito mundial. Cuando nadie creía en ellos, y en un mundo donde Slayer, Metallica o Exodus dominaban el terreno del ruido, Pantera cambió su sonido gradualmente, comenzando con el hoy clásico disco  “Cowboys from Hell” (1990), el debut discográfico de la banda en una disquera “major”.

Los años 90 pintaban como tiempos más duros y la música de nuestros héroes se acopló perfectamente a esta lógica convirtiéndose en una banda icónica. Tal vez el sonido más perfecto y producido de la batería de Vinnie Paul se encuentra en discos tan emblemáticos como el “Vulgar Display of Power” y el “Far Beyond Driven”, piezas fundacionales para el sonido de la batería en el futuro para el género.

Vinnie Paul sabia pegarle a la batería con agresividad, pero sin perder una sola nota; además era más versátil en su sonido y fraseo de lo que comúnmente se cree.  Descansa en paz, vaquero.

Portada: http://www.metalsucks.net/


About the Author

Isael Serra

Lic. en Derecho y en Admon de Empresas. Ha colaborado para el diario La Jornada en el rubro de periodismo rockero. Conductor del programa especializado "Estridencia" en radio por internet. Metalero/Rockero irredento.



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