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Published on julio 22nd, 2016 | by Esencia de Antes

La cruel inocencia de Beth Thomas

Conoce la inquietante historia de Beth Thomas.
Beth Thomas

Beth Thomas en el documental «Child of Rage» cortesía de www.oddityworld.net

La psique humana sigue representando un misterio a pesar de los esfuerzos realizados para comprenderla pues estos se quedan en la superficie, no alcanzan las profundidades de la mente, ahí donde Deimos y Fobos tienen su reino.

Lo anterior no busca demeritar los avances realizados, pues se han dado grandes pasos que han permitido establecer procesos médicos que han ayudado a muchas personas, sin embargo, la mente no se puede mapear de manera general pues cada paciente tiene una manera particular de funcionar y no me refiero a lo físico o a lo químico, pues de cierta manera todos respondemos de manera similar en estos rubros sino a lo metafísico que sin ser algo tangible o medible tiene repercusiones en la realidad del individuo y de las personas que lo rodean.

Cuando se dice que un enfermo mental es “impredecible” se hace referencia a lo anterior, la ciencia a determinado mediante sus procesos que está enfermo pero no saben con certeza cómo va reaccionar por lo que aconsejan mantenerlo en un tratamiento que lo ubique en los límites de lo predecible, para evitar que alcance los dominios del Dolor y del Pánico.

En este sentido, los casos de psicopatía en niños son sumamente estremecedores pues representan una contradicción ya que asociamos a los pequeños con la inocencia aunque los expertos señalan que es una etapa propensa a la crueldad ya que desconocen por completo los límites de la moral, son puro instinto, y si a esto le añadimos que hayan sido testigos o víctimas de violencia desde temprana edad se da una mezcla explosiva que trasciende los límites de lo social, pues prácticamente se obliga a los niños a refugiarse en lo profundo de su mente y cuando salen ya no son criaturas inocentes.

Ejemplos hay muchos: Mary Bell de 11 años estranguló un niño de tres años al que le cortó los genitales y el cabello para posteriormente grabarle a punta de navaja sus iniciales, Jesse Pomeroy de 12 años torturó y mató al menos a ocho niños menores de 10 años, George Stinney de 14 años pasó a la historia como la persona más joven en ser ejecutada legalmente en Estados Unidos por el asesinato de dos menores, Cristian Fernandez de 12 años mató a su hermano de 2 y violó a su hermano de 5 o el grupo de menores de entre 11 y 15 años que asfixiaron, apuñalaron y le sacaron los ojos a un niño de 6 años para después enterrarlo con un perro muerto encima, sólo por mencionar algunos casos mediatizados pero sin siquiera tocar los cientos que no llegan a las noticias o que ya son considerados como algo “normal” como los infantes reclutados por el narco o lo “niños soldados” de África y Medio Oriente.

Beth Thomas

Imagen cortesía de www.oddityworld.net

Sin embargo, uno de los casos más sonados ni siquiera llegó al homicidio pero trascendió debido a su contexto, claramente influenciado por los medios de comunicación, en este caso a través de videos filtrados a la BBC, y a que se trataba de una niña en edad prescolar que hablaba de como planeaba asesinar a su familia con la frialdad de un criminal consumado y torturaba a su hermano, a los animales que se le cruzaban en el camino y presentaba una actitud hípersexual al grado de masturbarse hasta sangrar. Todo lo anterior con sólo 6 años de edad.

La trágica historia de Beth Thomas comenzó cuando tenía un año y su madre murió, a raíz de esto, la pequeña y su hermano quedaron al cuidado de su padre biológico quien abusó de ellos durante 6 meses antes de que los servicios de seguridad social se dieran cuenta y los mandarán a una casa de cuna en donde fueron adoptados por una por una pareja cristiana. Sin embargo el daño ya estaba hecho.

Casi inmediatamente Beth manifestó que tenía pesadillas en las que un hombre “caía encima suyo y la hería con una parte de él”, a esto se le sumaban repentinos ataques de ira que cada vez eran más frecuentes y violentos, sus momentos de tranquilidad los dedicaba a sus prematuro comportamiento sexual que en más de una ocasión derivó en intentos de violación a su hermano, esta suma de conductas llevarán a la niña con el psicólogo Ken Magid, quien la grabó durante una sesión y esa entrevista posteriormente se convertiría en el documental “Child of Rage” de la BBC, estrenado en 1992.

Beth Thomas

Beth Thomas con su familia, imagen cortesía de http://www.debate.com.mx/

Cabe destacar que Magides un referente de la psicología moderna gracias a sus estudios sobre las causas y los efectos del abuso sexual.

En el video, Beth Thomas admite haber maltratado a su hermano azotándolo contra el suelo, clavándole alfileres en todo el cuerpo, estirando y pateando sus genitales, incluso explica que una vez lo intentó matar pero fue descubierta por sus padres, a quienes también planeaba asesinar con un cuchillo, por otra parte, confiesa que maltrataba a sus mascotas habitualmente e incluso había matado a varios animales que merodeaban por el patio de la casa pero quizá lo más impactante es escuchar a la niña,con un tono de voz frío y calmado, asegurar que no sentía remordimiento ni culpa por sus acciones.

El momento más revelador del documental llega cuando el psicólogo cuestiona a Beth sobre sus motivos, a lo cual la menor responde que quería hacer sentir a sus víctimas todo lo que ella sintió durante los abusos de su padre, del mismo modo, ante todas las preguntas referidas a si era consciente de que estos actos producirían sufrimiento en la otra persona admitió con serenidad que era eso, precisamente, lo que ella desea.

Derivado de este video Beth fue internada en un centro especializado para su tratamiento y al cabo de los años aprendió a empatizar ya reflexionar sobre las consecuencias de sus actos, por lo que se puede suponer que su “maldad” provenía del maltrato del que fue víctima porque actualmente, lleva una vida normal y trabaja como enfermera.

Este caso ejemplifica que nada está escrito en cuanto a la mente humana, pues incluso frente al peor escenario, y si hay voluntad, la redención es posible pero eso depende de la persona porque como lo ha demostrado la historia hay un sin número de personas que han preferido refugiarse en lo profundo de su mente antes de enfrentar a la realidad.

Texto: Luis Fernando Reyes Ramírez
Portada: youtube.com


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