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Published on marzo 8th, 2019 | by Isael Serra

Keith Flint, la bestia que sucumbió a sus demonios personales

El lunes pasado (4 de marzo), para sorpresa de propios y extraños, Keith Flint, el estrambótico vocalista de la banda The Prodigy, fue encontrado muerto en su casa del barrio de North East, en el condado de Essex, al noreste de Londres. Se sabe que Flint sufría de una depresión severa tras su separación con la DJ japonesa, Mayumi Kai. Flint, Contaba tan solo con 49 años de edad.

Su compañero de banda y co-fundador de The Prodigy, Liam Howlett, publicó en su Instagram que Flint se había suicidado en algún punto del fin de semana pasado, añadió que estaba en shock, enojado, confundido, y con el corazón destrozado por esta terrible noticia.

Situación que muchos fans de la banda compartían, dado lo intempestivo de la nota. Fue una muy mala noticia para amanecer en el de por si atribulado día lunes, por todo lo que representaba la banda para muchos que crecieron en los años 90 escuchando su potente música.

Las últimas horas de Flint

Había desconcierto, y, poco a poco, los detalles de las últimas horas de Flint comenzaron a surgir. Muchas personas lo vieron el día sábado, pues acudió a una carrera en un parque de Essex. Ante la vista de los demás participantes y otros asistentes, completó los cinco kilómetros del evento, e incluso rompió un récord personal en su tiempo de recorrido, por lo cual se le veía alegre. Luego se dirigió a un restaurante/pub cercano -donde era un cliente regular- a celebrar su logro, junto a su entrenador personal.

Ahí Flint le invitó el almuerzo a su entrenador, mientras charlaban alegremente; incluso se dejó fotografiar sin problemas por un fan y bromeó con él y con otros comensales del lugar. Nadie sospechaba lo que iba a pasar en el trascurso de las horas siguientes.

De hecho The Prodigy tenían planeado embarcarse en un nuevo tour por Norteamérica y Sudamérica, por lo cual Keith había dejado de consumir alcohol un tiempo, y ahora se concentraba en el ejercicio, en correr, para estar en plena forma para el tour; es por esto mismo que había contratado los servicios de dicho entrenador. Cualquiera que haya visto en vivo a The Prodigy sabe que su entrega en el escenario era muy física, y muy demandante. Que Flint no paraba de saltar y de motivar al público, con esa esencia de rave que los hizo famosos.

Fuera de los escenarios, Flint era dueño de su propio pub, un local donde era frecuente que el pagará algunas cuentas de sus fans y amigos, también era común que se tomara fotos con quien se lo solicitara, sin ninguna actitud de estrella. Es recordado por sus empleados de dicho local, como una persona generosa a la hora de pagarles. Pero a decir de algunos de esos mismos empleados, era obvio que Flint, en privado, combatía con sus propios demonios.

Sufría depresión desde su infancia; pero era renuente al hablar de su vida privada, incluso con sus amigos más cercanos. Mismos quienes no esperaban este fatal desenlace; ninguno de ellos tiene nada malo que decir de él, al contrario, lo recuerdan como una persona sencilla, con los pies en la tierra, vital y con buen sentido del humor.

Al siguiente día, el domingo, Flint fue visto por última vez en otro restaurante cercano -en el mismo y campirano condado de Essex-, comiendo y bebiendo tranquilamente. Uno de sus vecinos recuerda que Flint era muy diferente a la bestia incendiaria que todos veíamos cuando dominaba los escenarios: “Normalmente era amable y tranquilo; pero su esposa ya tenía unos meses de haberse mudado de su casa, llevándose sus cosas en una van”.

Keith Flint con Mayumi Kai. Imagen vía https://www.thesun.co.uk/

Ahora se le veía inmerso en el ejercicio y en otra de sus actividades favoritas: la equitación. Sin embargo, a causa de su separación, su mansión del siglo XV fue puesta en venta tan solo unos días antes de su muerte. El día lunes 4 de Marzo, La policía y los paramédicos encontraron el cuerpo de Flint sin vida ne su granja/mansión -las autoridades aún no aclaran como se suicidó; pero los rumores sugieren ahorcamiento-.

Las autoridades se movilizaron atendiendo la llamada de la esposa de Flint, quién estaba preocupada por la condición del vocalista. Aparentemente habían discutido por teléfono, y Flint buscó reconciliarse con ella. Le pedía que regresara a la casa. Ante la negativa de ella, tomó esa fatal decisión. El líder de The Prodigy constantemente hablaba de que su esposa lo había alejado del mundo de las drogas y que “le había salvado la vida”; así que, tras la ruptura, aparentemente regresó al consumo de estas sustancias.

Su esposa al parecer se encontraba en Japón para unas presentaciones. La comunidad artística, tanto del rock como de la música electrónica, dieron sus condolencias y declararon su profundo dolor por esta perdida y por la decisión de Flint. Gente como The Chemical Brothers, Ian Brown, Kasabian. Incluso el mismísimo Johnny Rotten, amigo personal del vocalista, y quién veía en Flint una suerte de sucesor espiritual, al ser entrevistado sobre el próximo estreno del documental “Punk”, en Los Angeles, aprovechó para declarar visiblemente conmovido:

“Mi corazón está roto. Fue un buen amigo mío. Nadie lo amaba, lo dejaron solo. Lo destruyeron. ¿Por qué tanta gente en esta industria se queda sola? Ven conmigo, soy Johnny. Lo que tienes que entender es que ya no nos cuidamos entre nosotros… ninguno de ustedes, ven a hablar conmigo. ¿Bien? Vamos, háblame. No necesitamos morir.”[1]

Keith Flint y Johnny Rotten

Imagen vía https://metro.co.uk

Flint será recordado por su energética música, por canciones que combinaban la electrónica, y el rock más visceral, como los clásicos “Firestarter”, “Breathe” y  “Smack My Bitch”. Todos número uno en los charts ingleses. El comenzó escuchando el punk clásico de la escena de su país de los  años 70 y eso se notaba en lo que hacía; luego se incorporó a la escena rave inglesa de los años 80.

Ahí se desarrolló como bailarín profesional. En los años 90 logró unir la escena rave con el rock de esa época. Todo un personaje, con un impactante look que se notaba no era forzado, que era el en su esencia natural. En paz descanse Keith Flint.


About the Author

Isael Serra

Lic. en Derecho y en Admon de Empresas. Ha colaborado para el diario La Jornada en el rubro de periodismo rockero. Conductor del programa especializado "Estridencia" en radio por internet. Metalero/Rockero irredento.



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