Pasatiempo

Published on junio 24th, 2016 | by Esencia de Antes

Phil Hartman: humor, ironía y cruel destino

Phil hartman

Imagen tomada de http://disney.wikia.com/

Phil Hartman es recordado por la gran mayoría como el actor que prestó su voz a grandes y emblemáticos personajes de los Simpsons -en su versión original en inglés- como el tranza abogado Lionel Hutz o el actor segundón Troy Mclure. El histrionismo de Phil dotaba a estos personajes de una simpatía natural; de verdad que su voz daba aún más gracia a diálogos de por si hilarantes. Pero Hartman hizo mucho más.

En el corazón de todos

Phil era un tipo demasiado simpático y culto, todo el que lo conocía lo adoraba; encima era un perfeccionista: tenía una facilidad natural para la imitación; pero él lo llevaba más allá, preparaba tan bien las voces que imitaba que, lograba sorprender a cualquiera, hasta al público más duro. Nacido en Ontario, Canadá, su ciudad le quedaba chica, así que a finales de los años 50’s se trasladó a la soleada California. Obviamente, y en esa época, se sintió fuertemente atraído hacía el Rock, incluso llegó a ser roadie de bandas. Después se dedicó a la ilustración y el diseño, diseñando portadas para bandas de la época: su logró más reconocido al respecto es el logo que diseñó para Crosby, Stills & Nash.

La carrera actoral realmente le llegó tarde. Cuenta la leyenda que mientras Phil contemplaba un performance del grupo de comedia e improvisación The Groundlings sintió el impulso de subir al escenario y actuar con ellos. Y así lo hizo: se paró de su lugar, subió al escenario y actuó. Los que estaban ahí dicen que lo hizo muy bien. Después de años de entrenarse en “las tablas” con este grupo de comedia, e incluso diseñarles un nuevo logo, Phil se convirtió en la estrella definitiva de The Groundlings.

En esas andaba cuando conoció a otro comediante que sería legendario: Paul Rubens. Junto con quién creo el personaje de Pee Wee Herman -interpretado por Rubens-. Como dato curioso se puede ver a ambos en la segunda película de los comediantes pachecos Cheech y Chong, Next Movie (1980) y en la delirante Nice Dreams (1981). Justo Cuando Phil Hartman quería tirar la toalla de la actuación para dedicarse exclusivamente a escribir guiones, el éxito de la película “La Gran aventura de Pee Wee”(1985), dirigida por el entonces novel Tim Burton, hizo que pensara dos veces eso de dejar la actuación.

Phil hartman

Phil hartman como Bill Clinton. Imagen tomada de pinterest.com

Rápidamente se abrió paso en el difícil mundo del entretenimiento. Logró entrar al prestigioso show SNL -Saturday Nigh Live- casi sin problemas; cuando muchos aspirantes hacían fila durante años sin ser tomados en cuenta. Ahí hizo las delicias de todos. Manteniendo cierto “bajo perfil”, sin verse ególatra -muy al contrario del resto de sus compañeros del elenco-.

Phil Hartman interpretaba todo tipo de personajes: cambiaba de acentos, de ropa, de tono, llevando la comedia de lo sutil a lo delirante sin aparente esfuerzo. Ahí un comediante joven del elenco, un tal Adam Sandler, lo bautizó como “El pegamento”, pues gracias a Hartman todo fluía de maravilla en los múltiples sketches del programa. Él, con más de cuarenta años ya, funcionaba como mentor y guía para los otros actores, poniendo el buen humor incluso tras bastidores, en un medio donde se sabe, las envidias y los celos están a la orden del día.

La sátira política era lo que mejor se le daba, y su imitación del entonces presidente Bill Clinton lo llevaría la fama mundial, apareciendo en portadas de revistas y como invitado en otros programas. Phil estaba ya en el corazón de América, en el corazón de todos. No había persona en el mundo a quién no le sacara una sonrisa.

El asesinato de Phil Hartman.
Phil hartman

Imagen tomada de tumblr.com

En lo familiar, la vida del bonachón de Phil parecía ser de lo más normal y, para todo efecto, exitosa: una guapa esposa que era modelo, dos bellos hijos, una bien ubicada casa que más bien era una mansión; pero en el año de 1998 la fatalidad caería sobre el comediante.

En una calurosa noche angelina, del mes de mayo, la esposa de Phil, Brynn Hartman llega a casa tarde -tarde para una madre de dos hijos menores de edad- después de estar tomando margaritas y esnifando cocaína. Phil la estaba esperando, y como es de suponerse dada las constantes salidas de su señora, la pareja discute. Los reclamos se vuelven acalorados a tal punto que Phil amenaza con el divorcio; harto, sobre todo, del exceso en el uso de drogas por parte de su “dulce esposita”.

Esto en la mente de una aspirante a actriz, que no lograba despegar -pues a todas luces carecía del talento de su esposo- resulta devastador. Así que la señora Hartman va a la cocina y se mete todos los antidepresivos que encuentra -Zoloft-. Phil, por su parte, se va adormir, extenuado por la discusión y por un pesado día de trabajo. Un poco después de la tres de la mañana, Brynn entra a la recamara con una pistola calibre .38 en la mano y dispara dos veces en la cabeza de Phil, y una vez más en su costado. Ella estaba bastante intoxicada.

Posteriormente va a la casa del vecino a confesarle su crimen y a pedirle ayuda. Al principio el vecino no le cree, pero la ve muy alterada, así que ambos van a la casa de Phil Hartman. Después de ver el cadáver sobre la cama el vecino marca al 911. Cuando llegó la policía, Brynn se había encerrado en la recamara junto al cadáver de su esposo y ahí tomó otra fatídica y cobarde decisión: se suicidó disparándose en la boca, la bala atravesó su cerebro. Dos cadáveres, marido y mujer, en la misma cama.

Phil Hartman

Unfrozen Caveman Lawyer, un personaje recurrente de Hartman en SNL. Imagen tomada de http://media.zenfs.com/

Hoy se recuerda a Phil Hartman como un comediante esencial en la década de los 90’s. Sutilmente, humildemente, con el poder de su gracia natural y de su ingenio nos hizo reír, ya sea en los Simpson, en Saturday Night Live, o en las películas cómicas donde ocasionalmente aparecía, tales como El Regalo Prometido (1996) o Pequeños Guerreros (1998). Sin duda, un grande, dentro de su sencillez y amabilidad.

Matt Groening lo llamó “maestro”y por respeto decidió retirar del aire a sus legendarios personajes. No hay quien lo conociera, que no se expresara bien de una persona que parecía ser inmensamente feliz y agradecido con la vida. Los policías que encontraron su cuerpo sin vida esa noche señalaron que Phil parecía descansar plácidamente, con una mueca similar a una sonrisa, un detalle que, en vez de resultar macabro, parece ser un último gesto, una declaración de principios de una persona con corazón de oro y un sentido del humor a prueba de todo.

Texto: Isael Serra
Portada: http://www.t13.cl


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