Literatura

Published on abril 7th, 2017 | by Esencia de Antes

Así es como trabaja el cerebro de un escritor

¿Alguna vez te preguntaste cómo trabaja el cerebro de un escritor? Descubre el origen neurológico de creatividad literaria.

Tal y como alguna vez llego a decir el célebre político y escritor Romano, Marco Tulio Cicerón “Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”, es algo realmente notable para la mayoría de nosotros que la literatura ocupa en nuestro mundo un lugar de suma importancia. A través de nuestras vidas hemos sido testigos de cómo innumerables mentes nacidas en determinados contextos engendran y procrean todo tipo de productos culturales y artísticos que intentan vislumbrar el alma misma del hombre, primeramente plasmándola sobre un determinado tipo de lenguaje humano (visual, auditivo, escrito) con el propósito así de ser entendidos y aceptados por su sociedad.

Todo creador, específicamente aquellos que se dedican a labrar en el universo de la literatura, no necesitan más combustible que su mismísimo potencial imaginativo innato, agente capaz de convertir a sus propios e intrínsecos ideales en obras de arte cuya función más que deleitar, es comunicar y entrever los resquicios de nuestro universo a través de las páginas de un singular libro. Este instinto, esta habilidad, este deseo de escribir es absolutamente universal en todos y cada uno de los individuos que desde pequeños han sentido la necesidad de usar las letras como su catapulta de ideas a la sociedad.

Siempre se ha dicho que leer es un placer. Escribir no lo es tanto. Y publicar lo escrito es uno de los desafíos más fuertes que el ser humano se pueda imaginar. Diariamente a lo largo de nuestro mundo incontables corazones llenos de eterna creatividad natural, intentan deleitarnos con sus historias, poesías y relatos, vástagos todos de una efervescencia de ideas que imparable, anhela poder sobresalir ante las sociedades como toda una verdadera semilla viviente.

Escritor

Los “escritores”, refiriéndonos a aquella clase social intelectual que consume productos literarios, y/o de genero informativo, son ya mayoría en nuestro mundo. Reconocidos, novelistas, ensayistas, poetas y cuentistas nacieron siendo igual que todos los demás seres mortales, individuos indefensos, con la gran diferencia de que en sus edades tempranas tuvieron la oportunidad de vivir en un hogar que como el mismo Cicerón describe, estaba “vivo” debido al hecho de que la literatura estuvo ahí siempre presente.

Se ha estudiado que este tipo de vivencias suele dejar secuelas neurológicas que son capaces de activar de forma posterior a la creatividad del niño, cultivándola, dirigiéndola, asimilándola para formar a todo un letrista en proceso, el cual siempre viajando de libro en libro, busca constantemente la buena tierra de un género que le permita desarrollarse totalmente. Pero es una realidad de que a pesar de la diversidad de estilos, de obras, de lenguajes, de ideas, de razas y hasta de orientaciones sexuales que existen, la todopoderosa literatura posee un componente que es constante y vital en todos los redactores de nuestro planeta: La creatividad de la conciencia.

El cerebro de un escritor, es una maquina única de información y procesamiento universal la cual para dar inicio a su actividad creadora debe sumergirse en un estado de desconexión de la realidad palpable para sumergirse en su propio universo, uno en donde las leyes de la física, la lógica y la sociedad son trastocadas para permitir que impere solamente el juicio y los ideales de una única personalidad.

Cerebro Escritor

Durante las últimas décadas la ciencia se ha encargado de estudiar al cerebro humano en todo tipo de ambientes y condiciones, en estados de ira, de coma, bajo la acción de substancias alucinógenas, durante la meditación, el sueño, durante la actividad sexual, de forma posterior a la muerte e inclusive se han analizado las similitudes que guarda con sus homínidos ancestros. Sin embargo, hasta este momento nadie se había atrevido a preguntarse qué le ocurría al mismo órgano cuando era puesto en un estado de concentración absoluta en la actividad escritora y narradora de historias. Un proceso que en verdad según cuentan sus mayores protagonistas permite al hombre llegar hasta el cielo.

Todo libro comienza como una idea formada en la mente de quien así la imagina. La morfología del cerebro basa su procesamiento creativo en la realidad ya percibida durante el transcurso de la vida y la manipula entonces para llevarla por la vía más adecuada de la correcta expresión.

La diversidad de géneros literarios no es más que testigo de ese nexo mental que el escritor posee con esa realidad distintiva del medio del cual forma parte. No por nada la literatura nace etimológicamente de su conexión etimológica con la “literalidad” de cuan precisa es su percepción del universo. De allí proviene el hecho de que las historias de Harry Potter sean más imaginativas y fantásticas que las obras hechas por León Tolstói, padre ruso del realismo literario. Obras intermedias como por ejemplo, “Cien años de Soledad” de Gabriel García Márquez, ofrecen un ejemplo de cómo es posible combinar ambos extremos creativos bajo un mismo elemento, también denominado “realismo mágico”.

Fantasía Escritor

Como se mencionó anteriormente, la evolución cerebral de un escritor varía según el grado de experiencia que posea respecto a su trabajo.  Estudios realizados por la Universidad de Greifswald en Alemania dan cuenta viva de ello, mediante la utilización de las pruebas de imagen funcional (Fmri) se llegó a la conclusión de que si bien la actividad cerebral de los escritores era vivazmente activa, las regiones del mismo que eran estimuladas diferían respecto a su grado de experiencia literaria.

El estudio concluyo que en el caso de los escritores noveles, el área que se activa a la hora de la redacción de sus novelas no era otra que el lóbulo que procesa el área visual del cerebro, dando con ello a entender que la producción de ideas es generalmente orientada hacia la parte lumínica y real del mismo, dando ello a entender de que para un escritor novel, que redacta su primer trabajo, la historia desde adentro es vista como toda una aventura en la que puede apreciar sus ideas como si estas se tratasen del guion de una película de aventuras.

Caso contrario ocurre con los escritores más experimentados, en donde el área de la visión pasa a estar en segundo plano para dar paso a la llamada “Área de Broca”, zona que procesa la articulación del lenguaje oral, de manera que ello da a entender que el autor siente internamente que no escribe, sino que “narra” su aventura como si esta se tratase de un diálogo con sus lectores que a través de sus páginas, ya no lo leen sino que lo “escuchan”.

Oficio escritor

Otras percepciones incluyen, no solo a la elección del género ni a la experiencia literaria sino también a la inteligencia emocional, en el caso de la narrativa, género que propone la participación de un determinado grupo de personajes, quienes en su existencia independiente del autor deben ser capaz de expresar sentimientos de toda clase, característica que varía notablemente con el sexo del autor: Se sabe mayormente que las escritoras prefieren producir historias que estimulen su área sensible y emocional, como lo es en el caso de la novela romántica y amorosa, en cambio los escritores masculinos optan por escribir novelas que induzcan a la acción, y a la violencia tanto física como teórica, forzando a las emociones al extremo, como ocurre siempre en los casos de bestsellers de terror, guerra y la ficción histórica.

Pero dentro de todo ello, si hay algo que caracteriza a un escritor por sobre todo su campo es ser precisamente un bestseller. No todos pueden serlo, porque rara vez sus trabajos captan la atención global de un público masivo de consumidores. Sin embargo las apuestas siempre decantan por llegar hasta el alma misma del lector, para cambiar así su vida.

Quizá he aquí se encuentre la receta de los grandes bestsellers, las cuales son buscadas por las editoriales más importantes de todo el mundo. Principalmente en España en donde ser escritor es visto casi tan importante como la mismísima nacionalidad. El libro debe ser más que solo un texto informativo más, un buen libro de verdad debe surgir de lo más interno del pensamiento de quien así lo crea para cambiar el pensamiento de quien lo recibe. Es crear una realidad paralela a la nuestra en la que sea posible para muchos, poder vivir creando un nexo entre personas que aunque diferentes son capaces de coexistir y de compartir sus ideas gracias al más grande logro del ser humano en lo que se refiere a la materia de cultura y la comunicación.

Texto: Abraham José Nuñez Guzmán, autor del blog Miscelánea Digital
Imágenes: pixabay.com/es


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