La escena la descomponemos todos
Muchos son los que no se cansan de culpar al público por el estado deplorable en que se encuentra la escena del rock and roll en guanatos y en México -y por rock and roll me refiero al metal en cualquiera de sus presentaciones- sin embargo, es un síntoma nacional, solo vemos un lado de la moneda y el nuestro nunca tendrá la culpa (suelo tocar en una banda).
Te invito a reflexionar, si asistes a un evento con un cover de 50 pesos a un lugar mierdero, con un sonido apestoso y con una banda compuesta por músicos que se enfocan más desatar glamour o «ruedeza» en vez de afinar instrumentos, a eso súmale el costo de la cerveza y la marca culera, estoy seguro que para el próximo «toquin» que se te cruce, pensarás dos veces en desperdiciar tu dinero ahí.
Los propietarios de los lugares donde se acostumbra rockear, se ponen en un puto plan mamón de querer casi cobrar porque les haga el favor de tocar, te piden quorum y hasta que vendas boletos, por mera autoestima una banda consiente del esfuerzo que implica el tocar, no aceptara tales tratos, pero el puto morro que ya se cree Van Halen acepta tal oferta degradando el poco nivel de rock and roll que hay en el condado, se repite el circulo, la gente asiste y percibe: que la banda no vale verga, que el lugar apesta y el pinche folk metal que prenden tocar los rockeros ni siquiera se adapta con el lugar, cuyo DJ no pierde silencio para amenizar la noche con canciones de rostros ocultos, Maná o Héroes del Silencio.
La escena la descomponemos todos los músicos por malbaratar nuestro trabajo, por creer que el talento les caerá del cielo y por tocar en cualquier puto lugar que seles atreviese pregonando siempre con convicción «así empezó Metallica», seguro empezaron por estudiar música hermano. La culpa la tiene los foros por creer que le hacen un favor a las bandas por permitirles tocar en sus lugares, llevarles gente y vender su cerveza sobrevalorada. El que menos culpa tiene es el espectador, los otros dos son los que se deberían preocupar por mejorar sus servicios y su forma de entretener y cautivar a la gente, los comensales con solo eso, el auditorio, los que pagar por recibir un rato ameno, escuchar música y divertirse.
Posdata: Trágate tu orgullo, escucha cuan culero suenas y después te quejas de los mugrosos que se comparten un parís de noche afuera del bar esperando que alguien toque buena música.
Texto: Oscar Gómez
Portada: bootlegmx.wordpress.com
